viernes, 20 de julio de 2007

Preferencias

Como esta mañana parece que nos hemos ido por los cerros de Úbeda (huy, Jaen de nuevo, no, si es que me ronda la visita ya...) literarios y se me fue el hilo de lo que realmente quería decir, seguiremos con los libros.
Ayer intenté postear en un foro del que soy muy aficionada (algún día pondré un par de enlaces para los aficionados a la literatura fantástica), pues bien, el caso es que el ordenador se grilló, se bloqueó, me ignoró y todo lo que de corazón me había salido, se fue al traste, dejándome con un palmo de narices, la cuestión es que ahora que tengo mi propio diario-blogg-bitácora-o lo que sea electrónico puedo volver a gusto al tema y decir lo que pensaba.
El temita era algo tipo ¿se merecen los libros de J.K. Rowling la fama que han conseguido? y se valoraba un poco negativamente su calidad, primando la sencillez de la escritura, en la que yo estaba de acuerdo aunque se comentaba también que no aportaba gran cosa que no hubieran hecho los grandes como Tolkien y otros a lo que alguien decía, coherentemente, que todo escritor tiene sus influencias y vivencias de las que se aprovecha, como debe ser.
Mi humilde opinión coincidía con unos y con otros pero realmente lo importante es que los niños han vuelto a leer, que miles de adolescentes del mundo entero se han sentido felices al leer las aventuras de Harry y sus amigos y que los adultos como yo hemos vuelto a sentirnos niños otra vez.
Aun hoy recuerdo la primera película de Potter en el cine, no había oido hablar de Rowling y estábamos rodeados de niños con cara de sabihondos diciendo "se han comido esto o aquello" sin que hubiera empezado la peli, y entonces comenzó y me sentí rejuvenecer, reencontrarme con mis lecturas de Los Cinco, Torres de Mallory, Los Hollister, Santa Clara, Los Tres Investigadores, buff, no sabría como explicarlo pero la euforia que sentí cuando se desarrollaba ese partido de Quidditch fue impresionante y segun salimos del cine decidimos conseguir todos los libros, de hecho cayeron esas Navidades los que ya había escritos y después las películas y los que quedaban por leer y aun esperamos la traducción del 7º para ver como lo remata...
Es cierto que he acabado odiando a Harry en más de una ocasión, que sin sus amigos no haría la mitad de lo que hace, pero creo que ese es el mayor logro de J.K.R, conseguir sublimar el sentimiento del amor, el valor, la amistad, sobre el acoso escolar, el abuso familiar, los complejos infantiles y adolescentes y, en definitiva, sabar conjugar la fantasía con la realidad.
No creo que a ninguno nos hubiera importado estar en un internado británico con tal de acudir a esa escuela de magia y tener a esos entrañables profesores.
Habrá quien hable sobre la psicología del libro y los protagonistas, sobre las analogías con personajes reales o las influencias de Rowling, pero lo genial es que (con ayuda de una promoción inteligente y avasalladora, como los grandes), todo el mundo conoce al personaje y la mayoría ha leido alguno de los libros.
No vamos a comparar con Walter Scott, Julio Verne o Dumas padre y probablemente estos en su epoca no fueran los mayores vendedores de libros del mundo, pero si gracias a Potter sigue la ilusión por la lectura y llegan a leer a estos genios, todos habremos ganado.

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