lunes, 5 de noviembre de 2007

Puentes y esas cosas...

Vista del "puente romano" y torre defensiva de San Juan

Iglesia de San Juan, ahora Museo Sacro

Fachada isabelina de Santa María

Templete de la PLaza Mayor en primer plano

Pues sí, se nos acabó el puente de los Santos y aquí estamos de nuevo, algunos seguimos resacosos y es que está claro que los años no perdonan y que la intolerancia al alcohol hace estragos, lo bien que entra pero lo mal que sale...
Estuvimos de escapada en Aranda de Duero, los que me conoceis ya sabéis por qué, de vez en cuando a uno le da por recordar su infancia acompañada de los más queridos y regada por caldos que no tomo habitualmente, pero es que ese tinto de la casa de El Lagar de Isilla se sale, la verdad es que allí cualquier Ribera es bueno, pero los excesos se pagan, asi que la nebulosa aun me rodea y tardaré en recuperarme...
En esta ocasión pudimos visitar la iglesia de San Juan, ahora convertida en Museo Sacro, bastante minimalista, pero agradable de ver, además del escueto video introductorio en los orígenes arandinos y las visitas de Isabel de Castilla, antes de ser reina, el resto, en fin, qué decir de esa portada gótica-isabelina de la colegiata de Santa María, por fin rehabilitada, aunque tarde, aun se está arreglando bastante y se han recuperado restos de policromías que te hacen querer trasladarte a esas épocas.
Dimos una vueltecita por la Plaza Mayor, con el mercadillo del sábado lleno de suculentas frutas y verduras frescas, ropillas varias, artesanía de la zona...
Hasta la tradicional visita al Barriles nos hizo rememorar esas noches de porrones, tortillas y filetes a la orilla del Duero, acompañados de innumerables polillas y tirando piedras al Bañuelos, con ese "puente romano" al fondo que poco tiene de creación del imperio pero mucho de románico...
En fin, no pudimos faltar a nuestra ronda de tapas por el Plus y el Gastaudi junto al puente de Aranda, seguidas por el cafe bombon-zumo de naranja en el Central, tras los estragos de nuestra ingesta de estupendo paté y lechazo en El Lagar, tímido acercamiento al Buscón y sus riquisimas tostas y tapita de morcilla frente a los jardines de Don Diego.
La pena no tener mas saque para haber seguido por la noche con el homenaje, tambien es aconsejable visitar la tierra en tiempo de la Feria de tapas, la feria del lechazo, las fiestas de Aranda, Semana Santa, o similar, pero cualquier finde es bueno para acercarse por allí.
En definitiva, lo mejor de Aranda: comer, beber, pasear cuando el tiempo acompaña y disfrutar de la compañía...





2 comentarios:

Fernando Checa García dijo...

Jur jur... Por lo que leo no hubo cena en el Mesón de la Villa... Bueno, para la próxima, un motivo más para volver.

La verdad es que una vez al año hay que acercarse a Aranda (quiero un riñón del Plus!!!) Buenos amiguetes mantengo yo por allí, por no hablar de los recuerdos, la verdad...

Un besazo!

Eluryan dijo...

Efectivamente, rebosantes aun de vino y de corderito no pudimos rematarlo con una jugosa cena en el Mesón de la Villa, queda pendiente para la próxima escapadita, que ya será el año que viene, desde aquí voy avisando para que se apunten los que quieran, ñam, ñam, rico rico...